El crecimiento de Vaca Muerta abrirá una etapa de expansión de la actividad que exigirá ampliar la infraestructura, formar trabajadores, fortalecer a los proveedores y acelerar la incorporación de tecnología. Así lo señalaron Alejo Calcagno, presidente de la Región Sur de Techint E&C, y Diego Manfio, vicepresidente ejecutivo de Ingeniería SIMA, durante el encuentro de CEOs realizado en la última jornada de la Argentina Oil & Gas Patagonia (AOG).
Ambos ejecutivos coincidieron en que la industria energética atraviesa un cambio de escala que requerirá anticiparse a la demanda de recursos humanos y materiales. La estandarización de diseños, la construcción modular, la digitalización y la inteligencia artificial aparecen entre las herramientas para mejorar la productividad y responder al volumen de proyectos que se prevé para los próximos años.
Los grandes proyectos que impulsan la expansión
Calcagno destacó el trabajo de Techint E&C en las obras de infraestructura que permitirán aumentar la capacidad de evacuación de petróleo desde la cuenca neuquina hacia el Atlántico.
Entre los proyectos finalizados mencionó el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), de 437 kilómetros y 30 pulgadas de diámetro, que conecta Allen con Punta Colorada, en Río Negro. La compañía concluyó su participación a fines de mayo y permanece con un equipo reducido acompañando las tareas pendientes para la puesta en marcha del sistema, prevista para enero de 2027, según indicó durante la entrevista.
En paralelo, Techint trabaja en el proyecto Duplicar Norte, de Oldelval, que busca ampliar la capacidad de transporte de crudo desde el norte de Neuquén. De acuerdo con Calcagno, las lluvias afectaron el ritmo de ejecución, aunque la planificación contemplaba finalizar una etapa en diciembre y otra en marzo. “Esto permitirá evacuar el shale oil del norte neuquino, ya sea por Oldelval, hacia Bahía Blanca o por el Atlántico, hacia Punta Colorada”.
Otro de los proyectos centrales es la construcción de una planta de procesamiento de petróleo en Los Toldos II Este, para Tecpetrol. La instalación tendrá una capacidad total de 70.000 barriles diarios e incluirá dos trenes de procesamiento, un sistema de fractura, ductos de exportación e instalaciones para recolectar y transportar el crudo.
El objetivo, explicó, es poner en operación el primer tren, de 35.000 barriles diarios, durante el primer trimestre de 2027 y completar el segundo a mediados de ese año.
Para Calcagno, estas obras reflejan la capacidad de la industria para acompañar el crecimiento de la producción. También anticipan la magnitud de las inversiones que serán necesarias para desarrollar el potencial energético argentino.
SIMA: operación, mantenimiento y nuevas plantas
Por su parte, Manfio describió un escenario de actividad diversificada para Ingeniería SIMA, con una combinación de contratos de operación y mantenimiento y obras de mediana escala.
El ejecutivo mencionó la finalización de una planta de procesamiento de gas en el proyecto Fénix, en la zona de Matamora, y los trabajos para TGS en Tratayén, donde la empresa participa en el montaje de una planta de recuperación de propano.
“El desarrollo de Vaca Muerta genera oportunidades adicionales por la riqueza del gas producido, que requiere instalaciones para separar líquidos antes de su transporte por gasoductos”, dijo Manfio.
SIMA también obtuvo un contrato de Oldelval para adecuar las cabeceras del sistema en la zona de Rincón de los Sauces, en el marco de Duplicar Norte. La obra se vincula con el crecimiento de la producción en áreas como Bajo del Choique y Los Toldos.
En ese contexto, Manfio consideró que Rincón de los Sauces se prepara para recibir una mayor actividad y que podría convertirse en uno de los próximos polos de desarrollo de la cuenca.
La demanda de trabajadores, un desafío para la industria
Uno de los principales puntos de coincidencia entre los ejecutivos fue la necesidad de dimensionar con anticipación el crecimiento que se espera para los próximos cinco a diez años.
Calcagno sostuvo que el aumento de la demanda de servicios de ingeniería y construcción será exponencial y mencionó una estimación presentada durante la AOG que proyectaba la necesidad de 45.000 personas para las instalaciones vinculadas a los proyectos de YPF.
La cifra, señaló, permite dimensionar no solo las necesidades de personal especializado, sino también los requerimientos de alojamiento, alimentación y transporte.
Sin embargo, consideró que la Argentina cuenta con una base de talento y conocimientos que puede aprovechar para responder a ese escenario. En el área de ingeniería, planteó la posibilidad de complementar los equipos locales con capacidades de las oficinas internacionales de las compañías, para ganar flexibilidad y competitividad.
Manfio coincidió en que la formación es uno de los principales cuellos de botella. Advirtió que la industria cambió y que las operaciones de Vaca Muerta, con sus características técnicas y de alta presión, demandan nuevas competencias.
En ese sentido, destacó la participación de SIMA en iniciativas de capacitación y en el Polo Tecnológico de Neuquén, además del trabajo vinculado con el Instituto Vaca Muerta.
Los dos ejecutivos remarcaron que la formación debe planificarse antes del inicio de los proyectos, para que los trabajadores estén preparados cuando las obras alcancen sus etapas de mayor demanda.
Proveedores locales y estandarización
Otro de los desafíos identificados es la capacidad de respuesta de la cadena de suministro. Manfio señaló que existen oportunidades para fortalecer a los proveedores de válvulas, bridas, cañerías especiales, bulonería, cables, transformadores y tableros eléctricos, entre otros componentes necesarios para las obras. “Hay que trabajar bastante en diseño y homologación de proveedores entre las operadoras”, una medida que facilitaría el trabajo de las empresas contratistas y de la industria auxiliar.
En materia de diseño, consideró que una mayor estandarización permitiría reducir los tiempos de cotización, simplificar la ejecución y mejorar los costos. Aunque las instalaciones de las distintas compañías presentan similitudes, explicó que cada operadora suele trabajar con especificaciones propias.
Calcagno coincidió en que la estandarización será importante para acelerar los proyectos y advirtió que la industria energética tendrá que competir por recursos con otros sectores en expansión, en particular la minería.
“Son los mismos ingenieros, los mismos supervisores, los mismos operarios”, señaló al referirse a la demanda de personal que comparten ambas actividades.
Construcción modular para reducir costos y riesgos
Frente a ese escenario, Calcagno destacó la construcción modular como una de las alternativas para mejorar la eficiencia de las obras.
El método consiste en fabricar partes de las instalaciones en talleres especializados, en lugar de ejecutar todas las tareas directamente en el campo. Los módulos pueden construirse en distintas regiones del país o en el exterior, de acuerdo con las capacidades disponibles.
Según explicó, esta modalidad permite reducir la cantidad de trabajadores que deben trasladarse a zonas remotas, disminuir la necesidad de campamentos y mejorar las condiciones de seguridad y calidad mediante procesos desarrollados en entornos controlados.
Además, mientras se fabrican los módulos, los equipos pueden avanzar con la preparación del terreno y de las instalaciones donde serán montados.
Calcagno consideró que la combinación de modularización y estandarización permitirá acortar plazos y reducir costos, en un contexto en el que la disponibilidad de personal y la capacidad de los proveedores serán factores determinantes.
El desafío, agregó, también representa una oportunidad para las pymes argentinas, que pueden participar en la fabricación de módulos y ampliar sus capacidades a medida que crezca la demanda.
Digitalización e inteligencia artificial
La incorporación de tecnología fue otro de los ejes de la entrevista. Calcagno sostuvo que la digitalización y las herramientas de inteligencia artificial pueden contribuir a mejorar la productividad, al reducir tareas administrativas y liberar recursos para actividades que requieren análisis y criterio humano.
Techint E&C ya trabaja en el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la ingeniería, con el objetivo de hacer más eficiente el trabajo de sus equipos.
Manfio, en tanto, destacó la utilización de cámaras, drones y sistemas de monitoreo remoto para controlar el avance de las obras. También señaló la importancia de incorporar metodologías como BIM, que permiten gestionar información durante el diseño y la ejecución de los proyectos, con la posibilidad de avanzar hacia modelos digitales integrales o digital twins.
Para el ejecutivo de SIMA, la tecnología debe convertirse en una práctica habitual en toda la industria, tanto para optimizar procesos como para responder a la escala de actividad que se avecina.
Capacitación técnica e inclusión
Las empresas también destacaron sus programas de formación para preparar trabajadores y ampliar la disponibilidad de perfiles técnicos.
Calcagno mencionó las escuelas técnicas impulsadas por el grupo Techint en distintas comunidades y los programas específicos que se desarrollan en cada proyecto. Entre ellos, destacó las capacitaciones realizadas junto con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en áreas como montaje mecánico, electricidad e instrumentación.
También hizo referencia a las iniciativas de diversidad e inclusión para incorporar mujeres a tareas operativas. Como ejemplo, señaló que en el proyecto Los Toldos un grupo de 30 mujeres que trabajaba en el área de maestranza y en el campamento recibió formación para desempeñarse en electricidad.
Manfio, por su parte, resaltó la importancia de la certificación de oficios promovida por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) y el aporte de iniciativas como el Instituto Vaca Muerta para ampliar la formación de nuevos trabajadores.
Además, puso el foco en la capacitación de supervisores, capataces y mandos medios. Consideró que el liderazgo es fundamental para construir equipos de alto rendimiento y mejorar los resultados en el campo.
Un mensaje para las pymes: prepararse para los próximos diez años
Al referirse a las oportunidades para las pequeñas y medianas empresas, Calcagno planteó que el crecimiento proyectado exige adoptar una mirada de largo plazo.
Recomendó que las pymes evalúen alianzas internacionales para incorporar capacidades, acelerar la transferencia de conocimientos y mejorar su productividad. A su entender, el contexto ofrece una oportunidad para que los proveedores locales amplíen su participación en la cadena de valor energética.
Manfio agregó que las empresas de menor tamaño pueden aprovechar su flexibilidad y capacidad de adaptación frente a las grandes corporaciones. También alentó a recurrir a programas de acompañamiento empresarial, como Propymes, para avanzar en la profesionalización y mejorar la eficiencia.
La conclusión compartida por ambos ejecutivos es que el crecimiento de Vaca Muerta no dependerá únicamente de la disponibilidad de recursos hidrocarburíferos o de las inversiones en infraestructura. La capacidad de formar trabajadores, desarrollar proveedores, incorporar tecnología y planificar las obras será decisiva para transformar el potencial de la cuenca en producción y actividad económica sostenida.
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